Intensidad de Sonido





Experimentos. Golpéese una campana grande con un martillo, hágase sonar un timbre, déjese caer una piedra en el piso.

Antes de realizar los anteriores experimentos sitúese un alumno a unos cincuenta metros de distancia y luego interróguesele sobre lo que ha oído. Si el estudiante es sincero tendrá que declarar que oyó un campanazo o el ruido de la piedra al caer, en cambio es seguro que no haya oído el timbre, o la voz de las personas que presencian el experimento. En efecto, todos los sonidos no se oyen a la misma distancia. La experiencia cotidiana nos dice que oímos claramente el pitazo de la locomotora que se acerca a la estación, pero en cambio no alcanzamos a oír el reloj de pulso del conductor que la maneja.

intensidad del sonido

Los hechos anteriores nos conducen a afirmar que unos sonidos son más intensos que otros, entendiendo como intensidad del sonido, a la cualidad que nos permite oírlo a mayor o menor distancia. En otras palabras, la intensidad de un sonido la asociamos a la mayor o menor fuerza con que sea oído. Cuando se escuchan dos sonidos a la vez, es lógico que resultará más intenso aquel que logre ejercer sobre nuestro tímpano una mayor presión, recordando que presión es la fuerza por unidad de superficie. Se define la intensidad de un sonido como la energía que, por término medio, atraviesa en una unidad de tiempo la unidad de superficie colocada normalmente a la dirección de propagación.

Imprimir


Comentarios:

Loading Facebook Comments ...
Deja tu comentario
Tu Comentario